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Nos han robado nuestro regalo de Navidad”

(Jean Michel Aulas, presidente del Lyon)

Corría el minuto 25 de un insustancial RKC Waalwijk – Ajax cuando los aficionados del conjunto visitante comenzaron a lanzar balones al campo, hasta quince, con mensajes escritos. A su vez, desplegaban pancartas en las que se podía leer “UEFA Mafia” o “nosotros jugamos con el balón”. Era su forma de mostrar indignación pero, ¿de qué se quejan los seguidores del Ajax de Amsterdam?

Todo comenzó el miércoles 7 de diciembre, a las 20:45, cuando dio comienzo la última jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League. El Ajax de Amsterdam llegaba a este partido con una renta de 3 puntos y 7 goles con respecto al Olympique de Lyon. Los holandeses recibían al Real Madrid mientras que los galos debían visitar Zagreb para medirse al Dinamo croata; a pesar de la más que probable derrota del Ajax ante el conjunto blanco, el Lyon debía ganar con un gran margen de ventaja para recortar esa diferencia. Y lo consiguió, sacó nada menos que seis goles de saldo positivo en su visita a Zagreb (1-7). ¿Por qué no hablar de épica? Pues porque hay gente que cree que hubo amaño, y con la UEFA de por medio más conviene sospechar, que ya hay algún episodio de mala praxis reciente (caso Sion).

A las 21:30, al descanso de ambos encuentros, el Ajax de Amsterdam perdía por 0-2 y había visto cómo le anulaban dos goles legales por fuera de juego. Por su parte, el Dinamo, que se quedó con 10 en el minuto 28 (Leko, por dos amarillas), empataba a uno ante un Lyon que estaba dejando una pobre imagen en Croacia. Hasta este momento, y a pesar de lo acontecido, el Ajax se encontraba con cinco goles de renta, pero todo cambiaría en la segunda mitad.

Al estadio holandés llegaron una sucesión de noticias que acabaron con el ánimo del equipo; nada más comenzar el segundo tiempo, doblete del Lyon en menos de un minuto (Gonalons 46′, Gomis 47′), y, poco después, una retahíla de goles que dejaron un resultado final de 1-7 a favor del conjunto francés -el cuarto de ellos, en fuera de juego, todo sea dicho-. El Dinamo de Zagreb, que había disputado una buena primera mitad, realizó un paupérrimo segundo tiempo, con una defensa endeble y un guardameta, cuanto menos, bastante desacertado. A los croatas les pasó de todo: centrales que se resbalan, mediocentros incapaces de dar un pase a un compañero situado a cinco metros, laterales que pierden velocidad…

Gomis, autor de cuatro goles

El Ajax terminó perdiendo 0-3, los seis goles de ventaja del Lyon dejaban a los holandeses jugando la Europa League y daban a los franceses un billete para octavos de final de la máxima competición continental. Frank de Boer, en la rueda de prensa posterior al partido frente al Madrid, declaró “si hubiera habido algo inusual en Zagreb, la UEFA debería investigar”. El Lyon se ha clasificando anotando nueve goles en sus seis encuentros de la fase de grupos, y los nueve los ha anotado frente al Dinamo de Zagreb (2-0 en la ida, 1-7 en la vuelta). El ojo guiñado de Vida (defensa del Dinamo) a Gomis (delantero del Lyon) levantando el pulgar tras un gol del conjunto francés no es muy propio de un partido de Champions League. O al menos eso creía yo. Jean-Michel Aulas, presidente del Lyon, piensa que “en el campo siempre hay complicidad entre los jugadores”. Pues será eso.

Hay partidos en los que el portero tiene un mal día, o una defensa que se ha reorganizado o quizá un equipo que ya está eliminado y juega el último partido sin motivación. Lo puedes ver por el lado positivo o el negativo

El 8 de diciembre amanecimos con unas declaraciones de Michel Platini, presidente de la UEFA, que respondía a las acusaciones de amaño que se mandaban desde Amsterdam. Además, afirmó que estaban esperando “los informes del árbitro, del asistente y del delegado para ver si, en su opinión, pudo haber algo sospechoso”. Sin necesidad de ver los informes, podemos afirmar que algo sospechoso hay (Sospechoso -RAE-: Que da fundamento o motivo para sospechar o hacer mal juicio de las acciones, conducta, rasgos, caracteres, etc). Para echar más barro al asunto, Jean-Michel Aulas, realizó unas polémicas declaraciones acerca de la acusación de amaño: “Esto viene de la prensa española que reacciona por lo que dijo Yannick Noah. Es la respuesta del ojo por ojo”.

En una noticia de Reuters acerca del partido publicada en El Mundo (10 de diciembre) se añadía una pequeña encuesta cuyos datos, aunque no demuestran nada, ilustran la sospecha que se cierne sobre el encuentro. El 96% de los votantes (en el momento de publicar esta noticia, 1707 votos de 1776 totales) sospechan que el encuentro estaba amañado. El problema está en que el órgano que, supuestamente, debería estar investigándolo, la UEFA, no parece por la labor de mancharse, y menos con su inmaculada Champions League de por medio que tantos millones cuesta.

En una entrevista a Jean-Michel Aulas en “Le Monde”, publicada el 12 de diciembre en Marca por medio de la agencia EFE, el presidente avisa del siguiente paso si las acusaciones desde Holanda continúan:

Si los dirigentes holandeses prosiguen sus explicaciones falaces, activaremos los dispositivos judiciales para defendernos

“Aunque ya ha sido corrupto en el pasado, el Dinamo de Zagreb no tenía ningún móvil en este partido” responde Aulas a las preguntas por la historia del equipo croata, cuyo presidente Zdravko Mamic ya había sido investigado por el amaño de partidos en el pasado. El mismo Mamic también fue noticia hace apenas dos semanas, acusado por el futbolista Eduardo da Silva de haber firmado, allá en 2001 cuando el delantero contaba con 18 años, un contrato “inmoral y esclavista” que le obligaba, por una claúsula del mismo, a pagar un 20% de todos sus ingresos por transferencias hasta el fin de su carrera deportiva. El mismo Mamic capaz de hacer a sus jugadores un saludo nazi en Lituania, tras vencer en una ronda previa de Champions League, allá por 2008. El mismo al que sancionaron de por vida por agredir a un directivo de la federación croata, a mitad de los años 90.

Pobre Aulas, que se va a quedar sin regalo de Navidad, la ansiada celebración del hito conseguido por su equipo. Pobre Platini, que está en el centro de los focos, representando a una institución, la UEFA, a la que se acusa sin pruebas, en una conspiración que nace en España y que tiene como objetivo vengarse de las acusaciones de Yannick Noah sobre el dopaje en el deporte español. Pobre Dinamo de Zagreb, impotente ante el todopoderoso Lyon de la segunda mitad. Pobre Mamic, que se ha visto obligado a despedir a su entrenador y a pedir disculpas públicas a sus aficionados. Ya ven, y todo porque hay unos cuantos que sospechan. Menudos desconfiados, la UEFA ya ha dicho que no hay nada en los informes.

Resumen Dinamo Zagreb – Olympique de Lyon